hecate

Hécate

Hécate era una diosa de la tierra y de la fertilidad. También era diosa de la luna y se mostraba de noche, con atributos sórdidos y horripilantes que la convirtieron en la bruja principal de Macbeth, la obra de Shakespeare donde se incita al protagonista a cometer todo tipo de atrocidades por el poder.
El origen de Hécate en la mitología griega no está claro. Según las versiones más aceptadas, era hija del titán Coeo y de Febe. Otras fuentes aseguran que Zeus era su padre, mientras una tercera vía dice que fue Perses.
También se dice que Deméter o Asteria pudieron ser su madre. Hécate era quizá prima de Artemisa y Apolo, hijos de Leto, la hermana de Asteria, por lo que a veces se la iguala a Artemisa. Su parecido con Deméter y su hija Perséfone, que reinaba también en el Averno con Hades y tenía un lado oscuro, era vidente.
A pesar de que en un principio fuese tenida por una diosa benigna y de que incluso Hesiodo la alabase como benefactora de la humanidad, después su culto varió hasta convertirse en patrona de los videntes y los hechiceros. Medea, la famosa hechicera, la invocaba a menudo. Todos aquellos que quisiesen hacer un rito de magia que requiriese su bendición debían acudir a un cruce de caminos de noche para que se les apareciese la diosa con su jauría de perros fantasmagóricos. Tenía tres caras que se asociaban a las fases de la Luna, motivo por el que los romanos la conocieron como Trivia. En las encrucijadas de los caminos a menudo se ponían estatuillas suyas con los tres rostros mirando a distintos sitios.

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